Lobo aullando a la luna llena
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Castración canina.

Castración. Una experiencia personal.

INTRODUCCIÓN

Esta Escuela canina insiste que antes de esterilizar a cualquier perro se debe hacer una valoración de cada individual de forma PARTICULAR con un especialista en comportamiento, etógolo o educador canino, y ver concretamente cada caso particular, porque esterilizar por esterilizar  nunca lo recomendamos a excepción de que exista una causa justificada, medica, ambiental o comportamental. 

Os dejamos la experiencia y opinión de una alumna de nuestras clases de educación canina sobre la esterilización de su compañera CUCA.

Hacía tiempo que quería hablar sobre la castración de mi perrita, al ser una experiencia que espero no tener que repetir. Cuando la adopté me hicieron firmar un documento en el que me comprometía a castrarla tan pronto le pasase el celo. Yo post-puse esta operación un año, al ser algo que realmente no quería hacer.

Pero la realidad es que no solo estaba “obligada” sino que una perra grande (más de 30 kg) en celo en una zona repleta de perros, era un problema.

Por no querer castrarla me encontré en situaciones un tanto complicadas.

CELO

Tengamos en cuenta que la duración aproximada del celo es de entre 2 y 4 semanas o 23 días y se suelen producir dos veces al año.

Mi perrita necesita andar bastante y la saco como mínimo una hora por la mañana para que se dé el gran paseo y durante el día 3 veces más para hacer sus necesidades. 4 paseos al día. Sin ese paseo de mínimo 1 hora mañanero, sé que va a estar nerviosa e hiperactiva todo el día.

Cuando estaba en celo esos paseos eran imposibles. Se acercaban todos los machos grandes y pequeños a montarla y yo tenía que estar preguntando a todos los dueños si sus perros eran machos o hembras para saber si me podía acercar o darme la vuelta.

Un día un pastor alemán la montó y tuve que llevarla al veterinario para confirmar si estaba o no embrazada, además de la tensión que esta situación supone aún más sabiendo que estaba “obligada” a haberla castrado antes.

Otro día me caí y me encontré rodeada de machos acordonando a mi perra y yo dando manotazos a diestro y siniestro mientras me intentaba incorporar…

TOMAR UNA DECISIÓN

El no poder dar su paseo de rigor empeoraba su día a día al estar nerviosa por ello. Aun así, no la quería castrar. Ya el mero sonido de esa palabra me producía rechazo. No veía justo hacer pasar por una operación así a una perrita (la llamo perrita pero pesa más de 30 kilos) completamente sana.

Se me hacía insoportablemente cruel llevarla de nuevo al centro de protección animal de donde la había sacado y después de todo el trabajo que me costó que perdiese sus miedos e inseguridades, llevarla de nuevo allí se me hacía muy difícil.

Supongo que la querían y la cuidaban en dicho centro de protección de animales y no me costa que sufriese ningún maltrato, pero me temo que tal vez, sus miedos provenían de vivencias anteriores, tal vez en su infancia, no lo sé la verdad.

Solo sé que le tenía miedo a todo y ahora parece otra perrita, un tanto desconfiada, pero con más seguridad en sí misma y más “desenvuelta”. Pero llegó un punto donde tenía que tomar una decisión y esta fue tremendamente difícil.

OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

Antes pregunté a todos los especialistas que conozco y leí todos los artículos que pude. Pregunté al veterinario suyo, a amigos veterinarios míos, al personal del centro canino donde la llevo a entrenar (adiestralo.com), amigos con perros incluso a todas las personas que me encontraba paseando a sus perros que son muchas todos los días, al ser, como ya comenté una zona llena de perros, y la opinión era prácticamente unánime: la castración es lo que se debe hacer. 

La opinión generalizada era que la castración evita enfermedades así que los tan temidos nacimientos indeseados. Parece ser que no es nada fácil encontrar un buen hogar a todos los cachorros de una camada y a muchos se les puede condenar a una vida infeliz y de abandono. Así que tenía que tomar una decisión y no me veía capaz, la verdad.

Si no la castraba y si se llegaba a quedar embrazada, me metía en un buen lío. Si se llegara a enfermar más adelante me sentiría muy culpable por no haber tomado una mejor decisión.

Por otra parte, los informes y estudios médicos que leía no eran para nada unánimes. Si la mayoría aconsejaban la castración, también los había que afirmaban que, así mismo, había contraindicaciones sanitarias a tal procedimiento.

¿Qué hacer? Seguí leyendo, seguí preguntando y todo me apuntaba que la mejor decisión era realizar la operación.

Que mes pasé…horrible. Cada vez que la veía pasear tan feliz y sana me sentía culpable de hacerla pasar por tal experiencia, como si ya no hubiera pasado por suficiente. La persona en la que más confiaba la iba a fallar. Lloraba cada vez que iba a pasear con ella y contaba los días de la operación.

DECISIÓN FINAL

Sí, al final decidí hacerlo. Salió bien (por ahora) pero por nada en el mundo quisiera pasar nada igual. Cuando la adopté la prometí que la iba a cuidar y proteger con toda mi fuerza y que jamás fallaría a su confianza. Ahora la tenía que volver a llevar al centro de protección de donde la había sacado. Desee escaparme con ella a ese mundo ideal y feliz que no existe, donde no nos tenemos que enfrentar a esas realidades y situaciones…

Durante las 24 horas antes de la operación no la pude dejar comer ni beber y eso fue también muy duro porque lo primero que hace al llegar de su paseo es buscar su agua. Y se lo tuve que vaciar…buscaba extrañada el agua por toda la casa… Recordar ese día me llena los ojos de lágrimas y malestar la verdad.

Nuestro día a día es muy sencillo pero feliz y lleno de cariño. Es muy traviesa pero muy cariñosa, le encanta pasear, es feliz de aquí para allá, todo le hace ilusión. Creo que es una perrita feliz, sacarla de esa burbuja fue difícil.

En fin, para que seguir describiendo ese día. Tuve que llevarle en taxi, dejarla allí, aunque dentro de lo malo tuve suerte porque estaba la chica que la encontró y parecía que la quería especialmente, de hecho, aún tenía fotos suyas en su móvil que me enseñó para demostrarme que se preocuparía de ella durante todo este proceso. Me invitaron a irme y me dijeron que la perrita estaba de maravilla que la que peor estaba era yo. Tanto como de maravilla no sé yo…

ESPERANDO SU VUELTA

Cuando volví a casa y vi todos sus juguetes en el suelo y sus camitas vacías me di cuenta de lo que llena la casa. Es pura energía, la casa se notaba vacía sin ella. Ya la estábamos echando de menos. ¡Mucho! Deseaba volver a verla y cuidarla mucho. Deseaba que volviese a ser la revoltosa de siempre, la que no para, la que pide comida y atención sin parar. Esa era mi perrita llena de vida, alegría, vitalidad y energía.

La hora llegó, la fuimos a buscar y la espera fue eterna. Por fin la vi y cuando me vio le cambio su mirada, aunque tratan bien a los perros no se compara con el trato que recibe en casa. Y la noté con miedo. Nada más verla nos echamos a llorar. Se que la veterinaria del centro lo vio exagerado, pero hacía tanto tiempo que no había vuelto a ver el miedo en sus ojos… La veterinaria nos dio todas las explicaciones e indicaciones necesarias y nos animó a no preocuparnos, asegurándonos que todo había salido bien y que la perrita se recuperaría muy rápido.

RECUPERACIÓN

La cogí entre mis brazos y ella se quedó así parada hasta que terminó de explicarnos todo. Después mi perra tiró hacia afuera sin mirar atrás, se subió al taxi rápidamente, sin decirla nada, (cuando siempre hay que insistirla mucho para que se suba) tanto que parecía decir “¡¡¡ por favor vámonos a casa ya!!!”. Y la llevamos, la cuidamos todo lo que pudimos y se recuperó. Me di cuenta lo increíblemente fuertes y resilientes que son los perros.

Volvió a ser la misma, aunque unas semanas después de la operación la noté más irascible, ahora unos 5 meses después parece que se ha vuelto a estabilizar su carácter.

ESTUDIOS E INVESTIGACIONES

Ahora quiero compartir con vosotros de manera más científica, menos emocional y subjetiva, un poco de opiniones y estudios sobre la castración.

No hubo ningún especialista veterinario a los que pregunté, que me aconsejara no hacerlo. Alguno me dijo que podría afectar al carácter debido a las hormonas, en cambio otros me dijeron que la calmaría y otros me avisaron que engordaría, mientras que algunos estudios señalaban problemas articulares.

Según este estudio: “Dossier_Vet_Summit_2017_Conclusiones” entre las ventajas de la castración está el que se evitan los pseudoembarazos (Cuca los padeció varias veces), los quistes vaginales, de mama y se prolonga la esperanza de vida. Los contras son que pueden padecer algún tipo de cáncer, obesidad, problemas de comportamiento etc…

En general los estudios que he leído si están de acuerdo en que las mejores decisiones son: “aquellas que tengan en cuenta el género, la edad, la raza e incluso los cuidados a largo plazo y la vida que vaya a llevar el animal.” y según este estudio, “Esterilización y castración en animales de compañía un debate necesario ventajas e inconvenientes”, en algunos países está práctica es ilegal.

En lo que también están de acuerdo es en que hay mucha “mitología” e ideas preconcebidas que son en realidad falsas cuando se investiga más en profundidad. Este mismo artículo, así como el anterior, citan cuales son las ventajas y desventajas: “Efectos de la castración Inconvenientes. A modo de resumen se citan los siguientes (16) (18): Desventajas: Osteosarcomas, carcinoma prostático, hemangiosarcoma, linfoma y linfosarcoma, mastocitoma, carcinoma de células transicionales, incontinencia urinaria, infección urinaria persistente, inmadurez de órganos genitales, riesgos quirúrgicos, alteraciones ortopédicas, enfermedades autoinmunes, reacciones vacunales, progresión del síndrome de disfunción cognitiva, así como, problemas de comportamiento y de aprendizaje. Ventajas Evita el celo y la pseudogestación, las gestaciones no deseadas, la piometra, el tumor testicular, el tumor ovárico y uterino, disminuye los tumores de mama, los tumores perineales, las hernias perineales e inguinales, la hiperplasia prostática benigna, las prostatitis y quistes prostáticos, la alopecia de la glándula supracaudal, mejora el control de la diabetes mellitus y de la epilepsia, prolonga la esperanza de vida, y mejora algunos comportamientos. El conocimiento de los beneficios y perjuicios asociados con la gonadectomía, permite a los veterinarios proporcionar el mejor consejo a sus clientes y promover el bienestar y la salud de sus pacientes.  “

En casi todos los estudios desaconsejan una práctica hasta ahora muy común y es la de castrar o esterilizar en edades muy tempranas. Por ejemplo en este informe americano:  “Assisting Decision-Making on Age of Neutering for 35 Breeds of Dogs: Associated Joint Disorders, Cancers, and Urinary Incontinence“   En otros estudios internacionales además de los ya mencionados insisten en la importancia del caso a caso y de otros factores como la raza del perro ya que las investigaciones demuestran que esterilizar o castrar puede aumentar el riesgo de trastornos articulares y ciertos cánceres.

En este otro estudio de la universidad de California, “When should you neuter your dog to avoid health risks? July 15, 2020” comparten que es una decisión sin duda compleja y que no debe tomarse a la ligera y debe tenerse en cuenta el caso a caso, el sexo, la raza, la edad y lógicamente el estado de salud del perro y debe ser una decisión tomada en conjunto con el veterinario o los veterinarios.

Lo que sí parece estar claro es que hay que esperar a que el perro adquiera su madurez sexual pero incluso en este punto hay también ciertas opiniones dispares.

MI CONCLUSIÓN

¿Mi conclusión? Es una decisión difícil y lejos de estar clara hay que contrarrestarla con, no solo uno, pero varios especialistas veterinarios e incluso otros especialistas del sector. Pienso que tal vez en el futuro se encontrará la manera de no hacer pasar por esto a nuestros queridos compañeros caninos.

E incluso salga una ley que tache esta práctica como ilegal o / y cruel… ¿Quién sabe? Personalmente me gustaría no tener que hacerles pasar por este procedimiento quirúrgico.

LOS LOBOS

Si es verdad que el perro proviene del lobo y si es cierta la teoría que fue un lobo el que en la época paleolítica se acercó al hombre de las cavernas, buscando sus restos de comida y que fue a partir de este punto donde se evolucionó hacia lo que ahora conocemos como perro, ese lobo, a veces pienso, cometió un gran error.

Aunque viendo el destino que ha sufrido el lobo en manos del hombre tampoco ha sido muy prometedor… Ese lobo tal vez adquirió comida e incluso cierta protección, pero a cambio de algo muy preciado: la libertad.

Y en general a los humanos nos queda mucho, mucho para llegar a afirmar que tratamos con respeto, consideración y humanidad a los animales, más bien al contrario, lamentablemente.

Con mucho que me gustan los perros pienso que jamás debieron ser domesticados por los humanos. Debieron ser libres y vivir entre ellos libres y en manada.

 

 

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